
Esos instantes en los que no sabes que decir, no sabes ni siquiera si decir algo o quedarte callado, observando.
Esos momentos en los que se escapa una sonrisa sin motivo alguno o que frunces el ceño momentáneamente.
Esos segundos que se te hacen eternos porque no sabes como estás, no sabes si reírte a carcajadas o llorar de angustia.
Esos días en los que te miras en el espejo y no te reconoces. Esos días a los que no quieres volver.
Quieres cambiarlos todos por una milésima de segundo en tu mente, por un pequeño recuerdo que te produce la más sincera de las sonrisas.



